Este programa extraescolar se creó para niños de siete a once años de nuestra comunidad maya tz'utujil, cuenta con su propio currículum el cual integra y contextualiza tres áreas de aprendizaje: Madre Lago Atitlan - Madre Tierra, Esencia de Nuestros Alimentos y Cultura Maya Tz'utujil. Estas áreas a su vez se vinculan con los otros dos programas para el desarrollo integral de la niñez.
Esta área de aprendizaje es la versión teórica del programa Equilibrio Sagrado en Nuestro Paraíso. Es decir que parte del conocimiento agrícola ancestral se transmite a los niños para ser aplicado en los huertos, la preservación de las semillas nativas y criollas, el uso de abono orgánico y bioinsumos agrícolas.
Es una manera de conectar a los niños con la madre naturaleza al enseñarles la preparación del suelo, la asociación de cultivos y su manejo agronómico. Con estos se pretende no solo respetar, cuidar y proteger la madre lago Atitlán y madre Tierra, sino también motivar a cultivar los propios alimentos y promover la seguridad alimentaria en beneficio de todos: naturaleza, comunidad, familia y el niño.
Esta segunda área de aprendizaje es de carácter preventivo y contribuyente. Preventivo porque promueve en teoría y práctica los beneficios, preparación e ingesta de ensaladas de frutas y vegetales, bebidas y refacciones orgánicas sanas para el cuerpo, evitando de esta manera posibles enfermedades.
Contribuyente porque de practicar una alimentación sana se contribuye a un mejor aprendizaje de los niños. También se promueve la preparación y uso de remedios naturales ya que con ello se evita recurrir a los medicamentos sintéticos. Asimismo, se promueve los beneficios que aporta el hábito de ejercitar el cuerpo y dormir bien, el uso de jabón y desinfectante biodegradables en la cocina y la reducción de envoltorios plásticos.
En esta área de aprendizaje se enseña y aprende en el idioma materno los conocimientos y prácticas comunitarios y ancestrales como el respeto, trabajo, servicio, la palabra y cooperación ya que constituyen los primeros aprendizajes de los niños. Estos conocimientos y prácticas no solo fortalecen la formación de los niños para desenvolverse en las otras áreas, sino que también fortalece el vínculo familiar y hasta cierto punto el comunitario.
Unido a todo esto, también se contribuye a desarrollar las habilidades, dones y la energía (nagual: símbolo de nacimiento basado en el calendario Maya) de cada niño ya que estos elementos son de suma importancia espiritual en nuestra cultura tz'utujil.